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LAS ORQUÍDEAS NO SE VENDEN

Por Leticia Coronel.

Aterrizamos en Berlín a las once de la noche con un grado bajo cero y nos abrigamos de orgullo y emoción. Entramos a un portal, atravesamos el océano, salimos del verano para llegar al invierno. Hicimos un viaje al otro lado del mundo. Dicen que nuestro cuerpo viaja tan rápido que nuestra alma llega unas horas más tarde, que ese es el famoso “jet lag”.

Esta vez fue la excepción. Nuestra alma nunca se separó de nuestro cuerpo, no quiso llegar tarde a un día tan especial.

Es que por primera vez en la historia, una película paraguaya estaría en la Competencia Oficial de la Berlinale.

Las Herederas de Marcelo Martinessi nos trajo hasta aquí en cuerpo y alma.

A medianoche, Fernando Epstein se encontraría con los demás productores para hacer la última prueba técnica antes de la primera proyección pública de la película. Probaron la imagen, ajustaron el sonido y dejaron todo listo para el gran estreno.

Llegó el gran día.

A las once de la mañana comenzaría la Conferencia de Prensa.

Nos abrigamos cuanto pudimos y caminamos hasta el Grand Hyatt de Berlín.

Ana Brun, Margarita Irún y Ana Ivanova esperan su turno sentadas en un sofá, recién maquilladas, peinadas y mimadas por la producción del festival. Están espléndidas y terriblemente nerviosas. Ninguna de ellas hasta ese momento había visto la película.

 Margarita Irún, Ana Ivanova y Ana Brun.

Margarita Irún, Ana Ivanova y Ana Brun.

Me acerco a saludarlas y nos damos un fuerte abrazo, de esos abrazos que nos damos los paraguayos cuando nos encontramos lejos de nuestra tierra. Sé que lo están imaginando.

Me pregunto: ¿qué sentirán en este momento?, ¿cuántos años han soñado con este día?, ¿cuántas respuestas estarán ensayando en sus mentes?; no me animo a preguntarles nada, me limito a sentarme a su lado en silencio. Alguien se acerca y me avisa: en este momento, en algún lugar oscuro no muy lejos de aquí, un grupo de periodistas especializados terminan de ver la película.

A nuestro alrededor hay productores, programadores del festival, agentes de prensa. En una pantalla leo: 68. Internationale Filmfestspiele Berlin. nächste Pressekonferenz / next press conference. Las Herederas / Les Heiresses. Regie / director: Marcelo Martinessi.

Tras unos minutos, llegan Marcelo y Sebastian Peña, nos damos otro abrazo a lo Paraguay. Una persona invita a todos a pasar al otro salón e indica el camino hacia un pasillo, allá vamos.

Otra vez un portal.

Ese pasillo era como un túnel a otra dimensión, parecía un pasadizo hacia un concierto con miles de personas.

Los aplausos estallaron en nuestros oídos.

Me puse en cuclillas para lograr un mejor ángulo y tomar las primeras fotos. Desde ese punto de vista, giré la cabeza hacia el costado y me encontré con Lucia Sapena, otra loca del cine como todos los que estábamos allí. Y adivinen qué: otro fuerte abrazo guaraní. Al otro lado veo un abrigo amarillo patito con tres letras en negro. Obvio que era Marlene Aponte de ABC Color, no faltaría a un día tan importante para el cine paraguayo.

 Leticia Coronel, Marlene Aponte y Lucía Sapena

Leticia Coronel, Marlene Aponte y Lucía Sapena

Allí estábamos todos. Fue como encontrarse con amigos de toda la vida en medio de una isla desierta.

La conferencia fue memorable. Cada palabra fue justa, cada reflexión oportuna y cada mención necesaria. Marcelo trascendió su película, como lo hacen los grandes artistas comprometidos con su arte. 

¿Se acuerdan? Ninguna de las tres actrices había visto la película. Aun así, fue la conferencia de prensa más emotiva que viví en mi vida. 

El estreno está marcado para las 15:00 horas y no queda mucho tiempo para producirse. Sin despedirnos corremos hacia nuestros hoteles.

Al regresar al Gran Hyatt Berlín, los grupos se separan. El director, las actrices, los productores, coproductores y cabezas de equipo suben a las limousines en grupos de a tres. Estamos al lado de la entrada del Berlinale Palats.

Los demás caminamos quince metros, jugamos en la alfombra roja y nos ubicamos en nuestras butacas.

Me ubico junto a Milda Rivarola y Fernando Moure. Más abrazos paraguayos, todo se vuelve cada vez más emocionante. Pronto llegan los homenajeados. Antes de comenzar la función, el director y las actrices, cada uno a su vez, saludan a la tertulia y a la platea.

Se apagan las luces y comienza la función.

Cuando escucho en boca de Chela: “Las orquídeas no se venden”, frase magistralmente interpretada por Ana Brun, recuerdo a mi querido amigo Sergio De León. Para él, ese sería un título perfecto para esta película.

Créditos finales, aplausos infinitos.

Vibro con cada nombre que leo en la pantalla, una lista interminable de amigos que hacen que el cine paraguayo exista, a pesar de todo.

Amigos que escriben, producen, actúan, filman, maquillan, peinan, visten, transportan, cocinan. Amigos que componen músicas, que prestan, que ayudan, que donan, que comparten. Amigos familia que aman el cine paraguayo, de cuerpo y alma.

A todos ustedes, felicidades por este trabajo exquisito. Cuando los vea, prometo darles un abrazo a lo Paraguay.

 

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